Los mejores golfistas coinciden en señalar que lo más importante de jugar es poder disfrutar de lo que se hace.La confianza está directa e íntimamente ligada con el disfrute, puesto que éste nos ayuda a romper con la tensión que supone el juego y a aceptar mucho mejor nuestros errores.
Al fin y al cabo, el golf es un juego y como tal debe reportar diversión a quien lo practica ya que de otra forma acabará por aburrirse y dejarlo. Disfrute con los golpes buenos y trate de olvidar cuanto antes los malos.
Muchos teóricos de la materia, afirman que uno de los mayores problemas de los golfistas amateurs es que complican su juego con miles de teorías que intentan aplicar en cada golpe la correcta colocación de los hombros, el stance, el arranque... Pues bien, usted debe intentar hacer todo lo contrario ponga su mente en blanco, no piense en nada y deje que el movimiento fluya por sí solo; la "memoria muscular" hará el resto.
Muchos caemos en el error de hacer un repaso mental de cada parte de nuestro cuerpo antes de realizar cada golpe, un error fatal, puesto que lo único que conseguimos es perder confianza en lo aprendido y no dejar que nuestro cuerpo actúe con naturalidad, mostrando lo aprendido.
Debemos tener unos cuantos puntos claros y, a partir de ahí, jugar lo mejor que seamos capaces; pero no nos compliquemos la vida con cientos de teorías que no sabemos cómo aplicar. Tal vez su swing no sea el más estético ni el más potente, pero es su swing y con él puede lograr grandes golpes.
Debemos tener unos cuantos puntos claros y, a partir de ahí, jugar lo mejor que seamos capaces; pero no nos compliquemos la vida con cientos de teorías que no sabemos cómo aplicar. Tal vez su swing no sea el más estético ni el más potente, pero es su swing y con él puede lograr grandes golpes.
Si lo prefiere, seleccione un jugador del Tour que admire y trate de emularle en todo lo que le sea posible. De esta forma establecerá un objetivo único y claro que le servirá para tener las ideas más ordenadas y trabajará para conseguirlo.
Valorar el progreso
Recapacite dónde estaba y dónde está ahora... Seguro que ha mejorado considerablemente ¿no es eso un auténtico logro? Revisar nuestra propia trayectoria y ver el progreso conseguido es una buena inyección de moral y confianza.
En esa revisión céntrese en los momentos positivos, aquel golpe tan difícil del que salió airoso, aquella vuelta en la que casi no cometió error alguno... trate de recuperar las sensaciones vividas en esos momentos y comprobará como su autoestima se dispara.
Esto que en principio puede parecer tan "obvio" y hasta un poco tonto, es un ejercicio que habitualmente realizan los psicólogos deportivos con sus "pacientes", repasar mediante álbunes de fotos momentos en que el deportista consiguió sus mayores éxitos, o incluso hacerles limpiar los trofeos conseguidos. Una "vuelta al pasado" que carga de energía y gracias a la cual se recuperan sensaciones que pueden haberse perdido.
Fuente: Golf a-alvarez.




































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